Santuarios Animales en Japón – Cara y Cruz

Santuarios Animales

Para los amantes de los animales hay muchos lugares en Japón donde disfrutar de ellos. Aunque no lo creáis, también hay otros puntos que, si bien tienen una estrategia de marketing muy bien estudiada, en nuestra opinión, si eres realmente amante de los animales ¡mejor no vayas!

Te invitamos a dar un paseo por estos lugares, para lo bueno y lo malo, está bien conocerlos.

Santuarios animales recomendados

Nara – Ciervos

Empezamos por uno de los destinos más conocidos, Nara, la antigua capital de Japón. Nara está llena de maravillas culturales y sus santuarios y templos están incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Aparte del Gran Daibutsu de Todaiji, del que ya os hablamos en el post sobre estatuas de buddha, los amantes de los animales de todas las edades visitan la ciudad para interactuar con los ciervos del Parque de Nara. Todo lo que necesitas para una escena propia de Disney es comprar unas galletas y alimentar a estos hermanos de Bambi.

Los más de 1200 Ciervos cohabitan con el hombre en Nara, se aprovechan de su status de animal sagrado para robarte la merienda, comerse tu mapa, cornearte y moderte si hace falta. ¡No te dejes engañar por sus almendrados ojos! La tasa de accidentes con ciervo aumenta cada año.

 

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Miyajima – Ciervos

Miyajima es otro de los destinos más conocidos en Japón, los ciervos que campan a sus anchas por la isla son un poco más ladinos que los de Nara, probablemente la razón primordial sea que no venden alimento para ellos. Aún así, no te fíes, porque se toman confianzas con mucha alegría. Por experiencia propia os diremos que no es buena idea comer en el puerto, es fácil que un ciervo quiera robarte la merienda, ¡y no solo eso! Te perseguirá corriendo detrás de ti por todo el paseo con el fin de conseguir su objetivo.

Últimamente se han hecho famosos los “ciervos yakuza”. Varios ciervos se apostan a diario delante de la puerta de un conocido local de Miyajima y parece ser que no tienen intención de moverse si no les dan de comer ¡unos personajes!

 

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Jigokudani – Nagano – Monos

Otra de esas estampas míticas, el parque de monos Jigokudani Yaen-koen, donde estos macacos japoneses disfrutan de su propio onsen natural.

En esta zona también hay onsen para humanos, por lo que si estás bañándote quizá un mono sinvergüenza decida bañarse contigo, aunque lo normal es que no se acerquen tanto. Ten en cuenta que son animales salvajes y que normalmente te ignorarán, presta atención a las reglas del parque y no intentes interactuar con los monos ni alimentarlos tu mismo.

 

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Parque de los Monos de Itawayama – Kyoto

En la cima del Monte Arashiyama, a la rivera del río Oi, podemos encontrar el parque de monos de Itawayama. En Itawayama habitan cerca de 130 monos macacos japoneses. Si bien son salvajes y libres, aquí puedes comprar manzanas y otros aperitivos para dar a los monos. Cada uno de ellos tiene un nombre y los monos bebés son precisamente eso ¡muy monos!. Solo hay tres reglas a seguir: 1. No mires fijamente a los ojos de los monos. 2. No toques a los monos. Y 3. No los alimentes fuera del área designada.

Mientras realizas la ruta que te lleva a la cima puedes disfrutar de más fauna local, como diferentes tipos de aves y como no ¡ciervos!.

 

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La isla de los conejos: Ōkunoshima

La isla de Ōkunoshima en la prefectura de Hiroshima es conocida como “La isla de los conejos”. En ella hay varios puntos de interés histórico relacionados con la Segunda Guerra Mundial. Aunque a día de hoy este paraje parezca un paraíso para los conejos, durante la década de 1920, la isla se utilizó para fabricar armas químicas que luego se probaron con ellos. La isla alberga un Museo del gas, ruinas y plantas de energía estructuralmente inseguras así como instalaciones de investigación en las que no se puede entrar. Es un lugar agridulce con un pasado triste, pero un presente peludo y esponjoso.

No os preocupéis, los habitantes de esta isla no son descendientes de los conejos de laboratorio, si no de ocho conejitos que fueron criados por una escuela primaria cercana y luego liberados.

Los conejos deambulan libremente y están prácticamente domesticados, se acercarán a ti sin problemas si tienes golosinas. No se permite la entrada de perros ni gatos en la isla, por lo que los conejos tienen aquí su paraíso.

 

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Islas de Gatos: Tashirojima y Aoshima

Tashirojima

Esta pequeña isla de unos 3km cuadrados, se encuentra en la prefectura de Miyagi, frente a la península de Oshika.

Durante el periodo Edo, entre 1603 y 1868, aquí se cultivaban gusanos de seda, y los propietarios de las explotaciones empleaban gatos para cazar a las ratas: los principales depredadores de los gusanos de seda.

Aunque en el pasado la isla llegó a tener más de mil habitantes, con el tiempo se han reducido a unos 100. La supervivencia del pueblo se ve amenazada puesto que la gran mayoría sobrepasa los 65 años de edad. La población gatuna sobre pasa a la humana con diferencia hay al menos 6 gatos por persona. La mayor parte de ellos son sin techo, pero amigables, ya que los ancianos de la isla los cuidan con esmero.

En el centro de la isla se encuentra un área conocida como «Isla Manga», un grupo de edificios con forma de gato diseñados por algunos artistas del manga, que en ocasiones están disponibles para que los visitantes se alojen en ellos.

 

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Aoshima

Otra isla plagada de gatos, se encuentra en la prefectura de Ehime. Los gatos llegaron a la isla gracias a los pescadores para acabar con las plagas de ratones. Esta Isla tenía unos 900 habitantes tras la Segunda Guerra Mundial, aunque a día de hoy quedan tan solo unos 15 ancianos. Al disminuir la población los gatos han aumentado en número exponencialmente y los habitantes humanos, se dedican a alimentarles y cuidarles (la isla cuenta con sus propias zonas habilitadas para dar de comer a los felinos).

Esta isla no tiene tiendas, ni hoteles ni restaurantes, no hay trafico y solo hay un ferry que va y viene dos veces al día y que tiene una capacidad de 34 pasajeros, así que tenlo en cuenta antes de embarcarte.

 

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La cantidad de “nekojima” (“islas de gatos”) que existen son numerosas. Entre las más famosas está Enoshima (prefectura de Kanagawa, la más cercana a Tokio), Okishima (prefectura de Shiga), una pequeña isla de pescadores; Muzukijima (también en Ehime) o la pequeña Aijima (prefectura de Fukuoka), la que quizá es la más fácil de visitar gracias al shinkansen.

El cabo de Shiriyazaki – Caballos

En el punto más al noreste de Honshu, se encuentra el Cabo Shiriyazaki, el punto mas al norte de Japón si cruzar a Hokkaido. Esta región es el hogar de los caballos salvajes y protegidos por la Prefectura de Aomori como un tesoro natural. Se les conoce como «kandachime», un nombre que se refiere a la capacidad de los caballos para resistir el clima frío y duro durante todo el año; permanecen en pastos al aire libre durante todo el invierno.

Los Humanos cuidan de estos caballos, pero durante el día se les permite vagar y interactúan libremente con los turistas. Es posible alimentarlos, e incluso acariciarlos, siempre y cuando seas amable. El mejor momento para ver estos caballos es durante los meses más cálidos, cuando puedes admirar la hermosa escena con el histórico Faro de Shiriyazaki como testigo.

 

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Santuarios animales no recomendables

Infiernos de Beppu: Shiraike, Oniyama y Yama Jigoku

En nuestra opinión, y esta de primera mano, los infiernos de Beppu hacen fiel honor a su nombre. Beppu es conocida por ser una zona onsen y los Beppu Jigoku, o infiernos, su atracción estrella. Si bien las zonas termales son agradables el estado de sus animales no lo es tanto.

Shiraike Jigoku

Encontramos un pequeño acuario en ruinas aislado detrás del glamuroso estanque blanco. Es fácil que te lo pierdas porque casi no está ni señalado, consta de pequeños tanques repugnantes llenos de peces de aspecto miserable. Definitivamente no es agradable para los peces ni para el visitante.

 

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Oniyama Jigoku

Se promociona como “granja de cocodrilos”. Los cubículos donde están los animales están más concurridos que el metro de Tokyo en hora punta. El agua está sucia y los hacinados cocodrilos no conocen lo que es el hábitat natural de su especie ya que están encerrados entre muros de hormigón y vallas metálicas.

 

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Yama Jigoku

El último mas horrible de los infiernos. Lo anuncian como “Mini-zoológico” y lo único que puedes ver es abuso animal. Si un zoo no es apropiado para los animales imaginaos este. Un hipopótamo en una piscina mas pequeña que un balde. Un elefante en una jaula miniscula. Y otros tantos animales de los que estás seguro de su sufrimiento con tan sólo mirarlos.

 

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La mejor manera de apoyarlos es hablar de ello y pediros que si vais a Beppu, no visitéis estos infiernos. Beppu se las ha ingeniado para tener una campaña de marketing maravillosa. Después de verlo de primera mano podemos decir que NO, no es lo es lo que venden.

La villa de los Zorros de Zao

En Zao Fox Village, en la Prefectura de Miyagi, establecido como un santuario para el dios Inari, cuyos mensajeros se dice que son zorros celestes, alberga más de 100 zorros de 6 especies diferentes.

Hemos encontrado información de todo tipo sobre este lugar, aunque intentan siempre venderlo como un santuario la realidad parece ser otra. Muchos visitantes cuentan que al llegar a Zao (algo que no es fácil) vamos a encontrarnos con animales enjaulados y encadenados. El “hospital” está repleto de zorros heridos, exceso de población y las constantes peleas entre ellos. Los zorros son animales solitarios y no suelen vivir en grandes comunidades. Hay un lugar desde el que puedes alimentarlos con pienso, y siendo animales carnívoros esto tampoco es muy de nuestro agrado.

Evidentemente no os vamos a decir ¡NO VAYAIS! Pero nosotros definitivamente hemos tachado Zao de nuestra lista de visitas pendientes.

 

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Reflexión Daruma Travelers

No somos partidarios de zoológicos ni acuarios. Somos conscientes de la necesidad de algunas de estas instalaciones. En muchos lugares en todo el mundo hacen una labor maravillosa conservando especies que casi hemos destruido. Reflexionad antes de dirigiros a cualquier lugar en el que la fauna sea parte del entorno. Sed respetuosos, los animales no están ahí para entretenernos.

Los Cafés de Animales son una atracción poderosa y le dedicaremos también su entrada en algún momento. Queremos dejar claro que no estamos tampoco a favor de ellos. Si conocéis otros santuarios de animales, tanto para bien como para mal, esperamos que lo compartáis con nosotros.

Imágenes: Cabecera Kandachime, Cabecera Facebook Okunoshima

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